Basta con comparar lo que ocurre bajo el Parque Araucano con el subsuelo de la franja que bordea el Río Mapocho para entender la complejidad de Las Condes. En la zona alta predominan los depósitos aluviales gruesos, mientras que hacia el norte abundan los finos y rellenos sedimentarios con nivel freático alto. Esta variabilidad obliga a replantear cualquier diseño de túnel desde la etapa de prefactibilidad. El análisis geotécnico para túneles en suelo blando en esta comuna no se limita a clasificar el material; implica anticipar convergencias, prever inestabilidades en el frente y calibrar los asentamientos superficiales para proteger la infraestructura existente. Cuando se proyectan pasos bajo avenidas como Manquehue o entre colectores profundos, el conocimiento de la historia de cargas y la microzonificación es lo que realmente define la viabilidad técnica. Para caracterizar la respuesta no drenada del suelo fino, se suele complementar la campaña con ensayos CPT que permiten obtener un perfil continuo de resistencia en los paquetes críticos.
Conocer la rigidez real del suelo fino de Las Condes antes de excavar puede reducir hasta un 25 % los imprevistos durante la construcción del túnel.
