La Avenida Apoquindo en hora punta soporta más de 3.000 vehículos por sentido. Diseñar un pavimento que resista ese tráfico sin deformarse exige mucho más que cumplir con un espesor mínimo. En Las Condes, donde la altitud varía desde los 700 hasta los 900 msnm en el sector oriente, los suelos de la terraza fluvial del Mapocho presentan intercalaciones de bolones y arenas limosas. Hemos visto cómo una mala caracterización de esa capa granular deriva en ahuellamientos a los dos años de inaugurada la calle. Por eso trabajamos con la metodología AASHTO 93, calibrada con ensayos locales como el CBR de terreno y complementada con sondajes SPT para definir la capacidad de soporte real, no la estimada en gabinete.
El espesor de la carpeta asfáltica en Las Condes no se define por catálogo: depende del módulo resiliente real de la subrasante y del espectro de carga del tránsito local.
