Un edificio de 20 pisos en Avenida Kennedy enfrentó un dilema común en Las Condes: el material extraído durante la excavación no correspondía a la grava franca esperada, sino a una mezcla heterogénea con bolsones de finos. El laboratorio tardó dos semanas en entregar una clasificación — tiempo que la obra no tenía. En nuestra operación, resolvemos ese cuello de botella: ejecutamos el análisis granulométrico completo, combinando tamices y ensayo de hidrómetro, con informes emitidos en 72 horas hábiles. Trabajamos con la fracción gruesa bajo NCh 165 y la fracción fina por sedimentación, garantizando que el ingeniero de terreno en Las Condes tenga la curva granulométrica exacta para decidir sobre rellenos estructurales, drenajes o estabilización del suelo de fundación.
Una curva granulométrica mal definida en Las Condes puede llevar a subestimar el potencial de asentamiento diferencial en suelos finos no detectados.
