Uno de los errores más costosos que vemos en proyectos viales de Las Condes es asumir que la subrasante tiene un comportamiento uniforme. La realidad geológica de esta comuna, extendida sobre terrazas fluviales del río Mapocho y depósitos aluviales con intercalaciones de gravas arenosas, hace que la capacidad de soporte varíe drásticamente en pocos metros. Cuando una constructora omite o subestima el ensayo CBR, el pavimento diseñado puede terminar con ahuellamientos prematuros en avenidas de alto tráfico como Apoquindo o Manquehue. En nuestro laboratorio, siguiendo los procedimientos establecidos en el Manual de Carreteras Vol. 8, ejecutamos el estudio CBR para diseño vial integrando la clasificación del suelo, la compactación Proctor y la determinación de la resistencia bajo condiciones de saturación simulada, lo que nos permite entregar un valor de soporte confiable. Complementamos esta información con ensayos de granulometría cuando el perfil presenta bolones de gran tamaño que distorsionan la muestra, asegurando una curva representativa del material de fundación.
Un CBR mal evaluado en suelos finos de Las Condes puede subestimar la expansión y generar fisuras longitudinales en menos de dos temporadas de lluvia.
